Si tu empresa ya tiene un ERP o un sistema propio, la pregunta correcta no es si migrar sino cómo sincronizar. La API entrante de flota expone cuatro módulos: vehículos, conductores, asignaciones y equipamiento. Tu sistema manda los datos; el módulo de flota los mantiene al día.
Cómo se autentica
En serio, no con una key suelta: API key más secreto de firma, allowlist de IP y webhooks con secreto propio. Cada request viene firmado, cada origen está declarado, y las notificaciones de vuelta también van firmadas. Es el esquema que un equipo de sistemas espera encontrar, no el que tolera.
La idempotencia, resuelta
Cada registro viaja con su externalId: el identificador de TU sistema. Mandar dos veces el mismo registro no duplica nada, y los items que fallan en un lote se pueden reintentar con replay sin tocar los que entraron bien. Sincronizar deja de ser un ritual de miedo: el reintento es seguro por diseño.
Los límites, publicados
Sin sorpresas de rate limiting a ciegas: hasta 1.000 items por request, 60 requests por minuto, 2.000 registros por minuto, 100.000 items por día y un tope de 200.000 registros por módulo. Podés dimensionar tu sincronización inicial y tu delta diario antes de escribir una línea, y hay colección de Postman generada para probar el circuito completo.
API o CSV, cuál te toca
Son dos herramientas para dos momentos. La carga inicial masiva o la migración puntual se resuelven bien con la importación por CSV; la sincronización continua (altas y bajas que fluyen solas desde tu sistema) es territorio de la API. Muchas flotas usan las dos: CSV para arrancar, API para vivir.
Por dónde empezar
Pedí las credenciales desde el panel, apuntá primero al módulo de vehículos (es el que ordena el resto), probá con un lote chico y recién después automatizá el delta. La API está pensada para que el error de integración sea barato: idempotencia, replay y límites conocidos son exactamente eso.




