Abrís el informe de patente y, junto a las actas, aparece un número sobre 100. Ese score de conducción lo calculamos nosotros, y no queremos que sea una caja negra: acá publicamos la metodología completa, vigente a julio de 2026. La mecánica base es simple: el score arranca en 100 y descuenta puntos por cada infracción según su gravedad. Esta es la tabla, número por número.
La tabla de penalizaciones, completa
Cada acta que devuelven las bases consultadas descuenta puntos según su tipo:
- Alcoholemia: 15 puntos
- Semáforo en rojo: 10 puntos
- Exceso de velocidad: 8 puntos
- Licencia: 7 puntos
- Celular: 6 puntos
- Sin seguro: 6 puntos
- Cinturón: 5 puntos
- Documentación: 4 puntos
- VTV: 4 puntos
- Estacionamiento: 3 puntos
La lógica del orden es de riesgo: las conductas que más accidentes explican encabezan la lista, y no es casual que la alcoholemia descuente el máximo. Las faltas documentales y de estacionamiento restan menos, porque hablan más de desorden administrativo que de manejo peligroso.
Al tipo de infracción se le suma el estado del acta: las infracciones pendientes de pago restan 2 puntos adicionales cada una. Un dominio con una sola alcoholemia impaga queda en 83: 100, menos 15 por el acta, menos 2 por la deuda. Ese descuento extra existe porque una multa sin pagar es deuda viva sobre el vehículo, y es el único que se revierte rápido: cuando el acta deja de estar pendiente, los 2 puntos dejan de restar.
De Elite a Crítico: las categorías
El número se traduce en una etiqueta para leer el informe de un vistazo:
- Elite: 95 puntos o más
- Excelente: 85 o más
- Aceptable: 75 o más
- Riesgoso: 50 o más
- Crítico: menos de 50
Siguiendo el ejemplo anterior: esos 83 puntos caen en Aceptable, sin llegar a Excelente. La etiqueta resume el historial visible del dominio, algo que pesa distinto según quién mira: un comprador de usado, una aseguradora o el gestor de una flota.
Qué no mide (y con qué no confundirlo)
Lo primero: es una metodología propia del informe de patente.ar, no es el sistema oficial de puntos de la licencia (el scoring nacional), que funciona aparte. El scoring oficial sigue al conductor y su licencia, con reglas y sanciones administradas por la autoridad de tránsito. Nuestro score sigue al dominio: se construye solo con las actas asociadas a la patente.
De ahí salen sus límites, que preferimos decir nosotros. No mide cómo maneja una persona hoy: no usa telemetría ni datos de siniestros, solo infracciones registradas. Y depende de las bases consultadas: un acta que ningún sistema devuelve no descuenta puntos. Qué sistemas son y cómo los consultamos lo contamos en nuestro relevamiento de 110 sistemas de multas.
Conclusión
Un score sirve si se entiende cómo se arma: por eso la tabla es pública. Con la metodología a la vista, el número deja de ser un misterio y pasa a ser un resumen honesto de lo que las bases dicen de esa patente. Podés ver el scoring de conducción por patente con tu dominio o con el del auto que estás por comprar: vas a encontrar el puntaje, la categoría y las actas que lo explican.





