Para saber si una moto es robada antes de comprarla hay que cruzar tres cosas: lo que dice el metal, lo que dice el papel y lo que dice el registro. El metal son los números de motor y chasis grabados en la moto; el papel es la cédula y el título que muestra el vendedor; el registro es el legajo del DNRPA, que se consulta por dominio y que expone titulares, motor, chasis y las anotaciones que pesan sobre el vehículo. Cuando los tres coinciden, la moto es lo que parece. Cuando uno falla, hay que frenar.
Primero el metal: motor y chasis
Localizá el número de chasis en el cuadro, en general en la columna de dirección, y el número de motor en el bloque, cerca de la base del cilindro. Compará ambos contra la cédula: tienen que ser idénticos, sin dígitos limados, repintados o con tipografía distinta. Un grabado prolijo pero con un carácter diferente al de la cédula es una bandera roja tan grave como un número borrado. Sacá fotos de los dos números; las vas a necesitar para el cruce registral.
Después el registro: el informe de dominio
Con la patente, el informe por dominio de patente.ar cruza 8 fuentes y, en el bloque registral del DNRPA, muestra los titulares con porcentaje y fecha, la radicación, los eventos del legajo y los números de motor y chasis inscriptos. Cotejá esos números con las fotos que sacaste y el DNI del vendedor con el titular. Si el legajo registra una denuncia de robo o hurto, una prenda o un pedido de secuestro, aparece como anotación sobre el dominio. Lo mismo vale para el pedido de captura por patente, que se consulta aparte y cubre autos y motos.
Las señales del vendedor
Una moto robada se vende con excusas: sin título porque quedó en el registro, con cédula de otra persona, con una transferencia que se hará después, o a un precio muy por debajo del mercado con apuro. Que el vendedor no sea el titular no siempre es fraude, pero exige un poder o la presencia del dueño para firmar. Verificá el DNI contra el titular del informe y desconfiá del pago en efectivo en la calle. Los mismos chequeos que hacemos para autos valen para motos y están en cómo verificar que un auto no sea robado.
Antes de pagar: verificación policial y transferencia
Si los tres cruces cierran, la compra sigue por el registro. La transferencia de una moto usada exige la verificación policial cuando el registro la requiere, y es el perito quien coteja motor y chasis contra el legajo; si algo no coincide ahí, el trámite se frena y el problema pasa a ser tuyo. Por eso el orden importa: informe por dominio primero, seña después. Podés pedir el informe de dominio por patente con el dominio de la moto y tener el legajo a la vista antes de negociar.




